Comarca situada en el mismísimo centro de las tierras de poniente, en la Depresión Central Catalana, a una altitud media de trescientos cincuenta metros. Limita con La Noguera, El Pla d'Urgell, Les Garrigues, La Conca de Barberà y La Segarra. Se pueden distinguir tres tipos de paisajes: el de la Plana de l'Urgell, el de las costas de La Segarra y el de la Ribera de Sió. El clima, mediterráneo continental, presenta fuertes contrastes de temperatura entre invierno y verano. Sus habitantes se dedican a la agricultura, a la industria y a los servicios en partes casi proporcionales. El canal de L'Urgell, construido entre 1852 y 1862, transformó las tierras resecas de L'Urgell en una de las zonas más ricas del país. En la industria domina el sector metalúrgico y, en cuanto a servicios, cabe recomendar la importancia del sector comercial que siempre ha caracterizado la comarca por su situación de zona de paso.
Los 20 municipios que la forman se relacionan humanamente y económicamente con Tàrrega, la capital, que celebra mercado todos los lunes. Otros centros importantes son Agramunt, con su mercado de los miércoles, y Bellpuig, con la lonja avícola-ganadera de los martes.
La historia ha dejado su impronta en la comarca, que añade a sus atractivos naturales los poblados ibéricos en Tronabous, Tàrrega y otros lugares, las bellas construcciones románicas y góticas de Vallbona de les Monges, Agramunt, Verdú y Vilagrassa, y las renacentistas de Bellpuig. Es cruce de comunicaciones por carretera y ferrocarril entre Barcelona y Zaragoza, Tarragona y Andorra.